Schwarzenegger sopesa la posibilidad de dar luz verde a todo el proceso de legalización que implicaría una inyección económica notable a las arcas del Estado.
California se suma así a otros 14 estados de la Unión Americana, donde la marihuana ya adquirió visos de legalidad, para usos estrictamente medicinales, siendo únicamente este estado el que cuenta con dispensarios que expenden la planta para usos estrictamente medicinales y utilizando además la publicidad para darse a conocer.
A partir de aquí, se inicia un proceso para desenmarañar la nebulosa legal en la que se ha visto los dispensarios del cannabis existentes y otros que abrían sus puertas pero que estaban bajo la amenaza de cierre por parte de la autoridad que no permitía el aumento de este tipo de dispensarios, aunque fuese con fines estrictamente medicinales. De momento y gracias a la decisión de un juez del Tribunal Superior de Los Ángeles, quien el pasado 19 de octubre dictaminó que se había violado el derecho a que los centros de expedición de marihuana en la ciudad, ejercieran su labor libremente, suministrando la hierba a los pacientes que estén perfectamente reconocidos para recibir tal suministro, siempre -insistimos- por prescripción facultativa.
De esta manera se anula el decreto establecido por la administración republicana de George W. Bush, que insistía en la aplicación de leyes federales en contra de las estatales en materia de permisividad y expendería de la marihuana. Igualmente, el decreto legal echa por tierra, la resolución estatal californiana que dictaminaba que por dos años, no se autorizaran nuevas licencias para dispensarios de la droga con el fin de dar tiempo a la puesta en marcha de leyes que establezcan dónde y cómo deben funcionar estos centros de distribución. Algo que funciona como tal desde el año 1996, en base a motivos médicos, pero que impedía la apertura de otros centros.
Pero volviendo a la nebulosa legal, oscura y farragosa hasta la fecha, se calcula que son aproximadamente 900 centros de venta sólo en el corazón de Los Ángeles, en donde se supone que en base a un programa estatal de Marihuana Médica, los pacientes muestran la tarjeta sanitaria correspondiente para recibir el suministro por parte del centro. Según cálculos, desde el año 2005 en que se inició este programa de identificación de los interesados, unas 34.218 personas recibieron su credencial de beneficiarios de este programa, con el respaldo legal y médico que la misma otorga.
Los detractores de tales medidas alegan que siempre puede haber fraude y que los responsables de ciertos dispensarios no requieran la identidad del solicitante y ocurra como muchas veces en las que el supuesto beneficiario sale a la calle y se pone a fumar el producto con sus amigos en cualquier rincón y a la vista de todo el mundo. Riesgo que existe y de hecho se dan estas situaciones, pero que no ha impedido que la resolución legal favorable a la proliferación de centros expendedores, haya visto la luz finalmente.
Pero al margen de consideraciones legales que impidan la persecución de estos centros y de quienes acuden a los mismos en los términos y circunstancias anteriormente citadas, no está de más revisar algunos datos de interés, que contradicen -como en tantas otras cosas en este país- la rigidez de ciertas leyes.
Conveniencia política
Para nadie es un secreto la desastrosa situación financiera de las arcas estatales californianas, y ahora el gobernador Schwarzenegger reacio a este tipo de licencias no obstante sopesa la posibilidad de dar luz verde a todo el proceso de legalización que implicaría una inyección económica notable a las arcas de un estado prácticamente en ruinas. Y es que el cálculo estimado de ingresos de dos mil millones de dólares en impuestos, en el caso de que se legalizara la marihuana no es un tema baladí o para ser ignorado para el mandatario californiano.
Seguramente el mismo gobernador conoce que el negocio o industria -como algunos prefieren denominarla- de esta planta supone un movimiento económico de alrededor de quince millones dólares al año legal o ilegal; muy por encima irónicamente de otros cultivos como el maíz o la soja por ejemplo. Estos datos nadie los puede obviar, incluyendo al 56% de los votantes de California que han dado el visto bueno a la legalización de la marihuana.
Mientras el gobernador, -en base a lo anteriormente expuesto- y en un ataque de "liberalidad", impropio en él, decide si dar luz verde a la legalización definitiva de la marihuana, incluyendo el derecho a un mínimo de superficie para su cultivo en propiedad privada (se habla de unos 5 pies) algunos datos de interés. Por ejemplo, el hecho de que según un estudio llevado a cabo por Jon Gettman, sobre la producción de marihuana en los Estados Unidos arroja datos reveladores como que cada año se cultivan en este país 57 millones de plantas de marihuana al aire libre que alcanzan un valor de 31.700, así como casi 12 millones de plantas en el interior de las viviendas, lo que supone un monto de 4.100 millones de dólares.
Obviamente muchas plantas y muchos dólares para ser ignorados. Otras "perlas" que añadir a estos datos, es que la Agencia Antinarcóticos Estadounidense (DEA), admite que la mayor parte de la demanda interna (que es enorme) es satisfecha por agricultores de California, (un tercio de la producción nacional), Tennessee, Kentucky, Hawaii, Washington, Massachusetts, North Carolina, Florida, Virginia, Mississippi y Oregon. Datos reveladores y contundentes en un país cuyas autoridades se negaron siempre a incluirse en la lista negra de productores de estupefacientes a nivel mundial. O sea que ya no se puede seguir tapando el sol con un dedo.
En definitiva y al margen de que a partir de ahora se otorgaran licencias para nuevos centros de venta, bajo los controles y condiciones anteriormente especificados y mientras seguramente es cuestión de tiempo que el uso indiscriminado de la marihuana sea legalizado, las autoridades advierten, en boca del fiscal de la nación, Eric Holder: "no vamos a permitir a los traficantes de drogas que se escondan tras las leyes y usen y abusen de las mismas para ejercer sus actividades ilícitas".
No obstante y al decir de algunos va a ser difícil en ocasiones delimitar lo lícito de lo que no lo es; quién es el traficante y quién el consumidor y quizás se vuelva a caer en otra nebulosa en otro limbo legal, que habrá que aclarar en el futuro y mientras se desarrollen las circunstancias. Pero esa será otra historia.
http://www.lavanguardia.es/lectores-corresponsales/noticias/20091106/53819661689/la-marihuana-ya-es-legal-en-california.html




