Esto significa que mientras aumentan las cifras de desempleo y cada vez se hacen más evidentes la deficiencias en educación y salud, en pleno perÃodo de crisis, el gobierno decide seguir gastando cifras descomunales en algo que la gente no percibe como peligroso. ¿Cuantos planes de empleo podrÃan financiarse con este presupuesto? ¿Cuantos colegios? ¿Cuántos hospitales?
Si terminamos con la persecución contra los usuarios de cannabis, se descongestionarÃa el sistema judicial y penitenciario, liberando recursos para que las policÃas y los jueces se enfoquen en la verdadera delincuencia.
Por otra parte los gobiernos han justificado sus polÃticas prohibicionistas con el flagelo del narcotráfico. La despenalización del autocultivo permitirÃa a los usuarios autoabastecerse acabando con el mercado negro.
Y finalmente, de la piel para dentro mando yo.



